Dolorosa derrota del equipo de Puerto Rico
February 2, 2010 by george · Leave a Comment

Bateador de Mayaguez. foto de Josmar Martinez
Por Richie Lugo Marrero
Especial Ebeisbol.com
Son esas derrotas que rompen el corazón. No tan solo por tratarse de un rival como Dominicana, un torturador al que los boricuas quieren siempre ponerle una cruz encima, sino por la manera tan ingenua que Puerto Rico dejó escapar el triunfo de sus manos.
Para ganarle a los quisqueyanos se necesita mucho más que buen pitcheo. El equipo de Puerto Rico ya lo supo en el juego inaugural.
El abridor puertorriqueño Mario Santiago puso corazón y sembró respeto, pero no fue suficiente para salir airoso ante un rival que supo dar los outs grandes, esos que salvan juegos y sacan de apuros a los lanzadores.
De 25 años de edad, el serpentinero derecho perteneciente a la organización de los Reales de Kansas City resultó tan confiable como lo esperaba su dirigente Mako Oliveras. Por algo fue escogido para lanzarle a los merengueros. Ya lo había dejado claro en la liga boricua y aquí, en escenario internacional, lo repitió.
Pedirle que hiciera más, hubiera sido una infamia. Una lástima que los bates de su equipo fueran anulados. Él hizo su parte: mantuvo el score parejo toda la tarde, en espera de un socorro ofensivo que nunca llegó.
Aunque cargó con el revés, Mario no tiene que disculparse por nada. Ni siquiera por el batazo del ‘limpiabases’ Kevin Barker que superó limpiamente la valla del jardín izquierdo en el sexto inning y que puso el juego por 2-1.
Su curva fue letal y su cambio de velocidad no dejó afincarse nunca a los bateadores dominicanos. Ponchó a ocho y solo concedió tres hits.
No obstante, no hubo nada más dañino para los boricuas que su propio veneno: un tropezón del tercera base Danny Valencia convirtió en carrera un potencial out en el primer inning y dos infames corridos de bases, de Jesús Feliciano en el sexto y de Randy Ruiz en el octavo episodio, mataron amenazas legítimas.
En la primera entrada, un error en el disparo del intermedista Luis ‘Wicho’ Figueroa provocó que se embasara Freddy Guzmán. Y su velocidad hizo estragos: luego de adelantar a segunda por toque de sacrificio, Guzmán se estafó la tercera base.
Entonces vino una jugada infantil: batazo de Juan Francisco fue a parar al guante del lanzador boricua, quien acorraló a Guzmán, que había arrancado hacia ‘home’. Y aquí la desgracia le guiñó un ojo a Puerto Rico: cuando Santiago disparó al antesalista Valencia, éste tropezó con la almohadilla y no pudo hacer el tiro al plato, cayendo abajo por 1-0.
De ahí hasta el sexto, los boricuas jugaron en desventaja. La sexta entrada comenzó prometedoramente para los Indios, gracias a un sencillo del noveno bate Miguel Abreu. Y por un momento la dama fortuna le sonrío a los boricuas: un posible toque de sacrificio de Jesús Feliciano se transformó en un hit en el cuadro, cuando Motorita -como le apodan a Feliciano- le tiró el bate a un pitcheo bajito y afuera, luego de hacer el cuadre para tocar la bola.
Tanto Abreu como Feliciano avanzaron a tercera y segunda base, respectivamente, por toque de Luis ‘Wicho’ Figueroa, dejando la escena preparada para la tanda fuerte del ‘line up’ boricua: Edgardo Báez y Randy Ruiz.
Aquí llegó el pobre juicio en las bases de los Indios: Báez roleteó hacia el campocorto Ramón Santiago y Feliciano arrancó a tercera, siendo fusilado. En la jugada anotó Abreu y Báez llegó al primer cojín. Pero, un sencillo al izquierdo del limpiabases Ruiz no tuvo efecto alguno, pues no había corredor en posición de anotar.
Posteriormente Raúl Casanova, con dos en base, se eliminó con rodada en el cuadro.
En el octavo acto, perdiendo 2-1, la delegación de Puerto Rico tampoco corrió bien las almohadillas. Esta vez fue Ruiz quien no se detuvo en tercera y siguió corriendo despreocupado hacia el plato, luego de que al ‘leftfielder’ Juan Francisco se le cayera un ‘fly’ de Casanova, el torpedero Ramón Santiago lo ajustició con un certero disparo al ‘home plate’, cerrando la entrada.
A pesar de los siete hits en la tarde, la ofensiva puertorriqueña no tuvo su día. Claro, esto tiene su explicación: el brazo izquierdo de Raúl Valdés los puso a bailar en el home plate, ponchándole ocho bateadores en seis capítulos, mientras los relevistas Joel Peralta y Darío Veras se encargaban de tirarles tres ceros corridos para cerrar el partido.
De hecho, entre el tercero (Báez), cuarto (Ruiz) y quinto bate (Casanova) de la tropa borincana se fueron de 12-1.
Pero, a fin de cuentas, fueron las fallas en jugadas de rutina las que le quitaron las oportunidades de comenzar con el pie derecho en la Serie del Caribe 2010.
Ahora a cruzar los dedos para que la suerte -de la buena, por supuesto- los acompañe para el choque ante Venezuela.





