Triunfo boricua sobre Dominicana

February 5, 2010 by george · Leave a Comment 

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Puerto Rico celebra su victoria vs. RD. Foto de Josmar Martinez

Por Richie Lugo Marrero

Especial Ebeisbol.com

 

Puerto Rico ganó otra vez. Ante Dominicana, nada menos.

Jugando ante un rival con colmillos, que a su vez es su enemigo beisbolero más implacable, los Indios de Mayagüez se apuntaron un importante triunfo, por 7-3, ante los Leones del Escogido.

Cuando se trata de Dominicana, los boricuas dejan el alma. Por eso, ninguna victoria tiene tanto sabor. Y vale triple: tumbaron el invicto quisqueyano, se metieron en la pelea por la corona -al poner su marca en 2 y 2- y al mismo tiempo, le han dado vida a Venezuela y México.

Por aquello de que quien da primero, da dos veces y lleva ventaja, la novena boricua entró como fiera al campo.

En la parte baja de la primera entrada, Jesús ‘Motorita’ Feliciano bateó sencillo por el pitcher y avanzó a segunda en la misma jugada por error del lanzador Félix Díaz en tiro a la inicial. Dominicana estuvo a punto de salir del aprieto, cuando retiró a Luis ‘Wicho’ Figueroa y Armando Ríos con rolas en el ‘infield’, pero Randy Ruiz se trabajó una transferencia y

Raúl Casanova, bateando a la zurda, conectó largo batazo que se convirtió en doble por regla al irse sobre la valla del izquierdo.

Más oportuno no pudo ser su primer hit en Isla Margarita. Un día antes, Casanova había sido enviado al banco en favor de Michael Hernández, tras irse en blanco en sus primeros ocho turnos en el campeonato.

Pero el dirigente Mako Oliveras lo trajo de vuelta. Así es Mako: todos son valiosos para él y siempre hay que estar listo a su llamado.

Empero, Mayagüez aún no terminaba la entrada. Con Ruiz en tercera y Casanova en la intermedia, el asunto quedó en manos del novel Danny Valencia. Entonces, atizó una línea de hit al ‘left field’, remolcando dos anotaciones para colocar el ‘score’ por 3-0. Los boricuas ya sonreían con gusto.

Pero nunca se está cómodo ante los merengueros. Y en la parte alta del tercer capítulo, acortaron un poco. Tan pronto Pablo Ozuna dio sencillo al bosque derecho, la combinación de dobles jugadas de los Indios volvió a errar. El veloz Freddy Guzmán roleteó hacia el shortstop Ángel Sánchez, quien tiró a la segunda base pero Wicho Figueroa no pudo manejar la pelota.

Nadie como los Indios para desatinos en esta Serie del Caribe. De los que se cuentan son nueve. Ni hablar de los mentales. No van a los libros pero pesan igual.

Luego de que Ramón Santiago se eliminara con fly al central -adelantando Ozuna a la tercera base-, el bate de Juan Francisco tronó con sencillo remolcador. Quisqueya apretaba, particularmente con el peligroso Kevin Barker en el plato. Por suerte, esta vez Puerto Rico hizo lo justo para escapar sin más rasguños de parte del león dominicano: Barker sacó rodada a segunda y Figueroa se apresuró a eliminar a Francisco en la intermedia, al tiempo que el siore Sánchez hacía su parte, consumando la doble matanza con tiro certero a la inicial.

Fue un buen momento para que los aficionados boricuas miraran al cielo y dieran gracias.

Los Leones volvieron a atacar en el quinto acto, después de dos outs. Un pasaporte a Ramón Santiago fue seguido por un doblete impulsador de Juan Francisco, que cerró el score 3-2.

Con Francisco en el segundo saco, Mako Oliveras no se arriesgó más y sacó a su abridor Andrew Baldwin, trayendo al derecho Orlando Román. El derecho ha sido una buena carta para Oliveras. Ya le había dado tres entradas en blanco. Era urgente que diera un out grande. Y respondió con un out de nervios, al abanicar a Kevin Barker para cerrar la entrada.

Posteriormente, Román sacó seis bateadores y ninguno pudo darle hit, metiéndose en la leyenda del partido al apuntarse el triunfo. Ya tiene, dicho sea de paso, 5.1 entradas sin que le anoten.

En la sexta, tres rayitas pusieron la balanza muy inclinada hacia Puerto Rico. Sencillos en orden de Randy Ruiz, Raúl Casanova y Danny Valencia, pusieron la pizarra por 4-2. Un poco más tarde, los boricuas marcaron otra carrera por un batazo en el cuadro de Miguel Abreu con las bases llenas. Y con corredores en las esquinas, Motorita Feliciano disparó un elevado sin fuerza que pasó rozando el guante del campo corto Santiago, pero se convirtió en hit que llevó al plato la tercera carrera del inning.

Feliciano ha cumplido una faena luminosa en este clásico. Llegó al juego con promedio de .462 (13-6) y en la tarde sumó otros dos. En el despertar ofensivo de su conjunto, Motorita es quien dirige la música. De hecho, los bates de Puerto Rico ya no duermen: han reventado con 12 carreras y 23 hits en los pasados dos juegos.

Por si acaso, para no afanarse, los boricuas sellaron el juego con una carrera en la séptima entrada mediante un imparable de Ángel Sánchez, aumentando su ventaja a 7-2.

Dominicana, entretanto, pisó el plato una vez en el octavo episodio ante los envíos del apagafuegos Bill Simas. Pero, era muy tarde y estaba muy atrás.

En fin, los Indios están en rebelión. Han despertado y están en contienda.