
Freddy Guzman roba home y anota carrera ganadora. Foto de Josmar Martinez
Sadiel Lebrón
Especial para ebeisbol.com
Los Leones del Caracas y los Leones del Escogido tienen varias cosas en común: son los campeones 2009-2010 de sus respectivas ligas, son de la capital de sus respectivos países -Caracas, Venezuela y Santo Domingo, República Dominicana, y apenas han ganado en dos ocasiones el título de la Serie del Caribe.
Ayer, en un duelo de leones, los de Quisqueya La Bella volvieron a demostrar que es el equipo a vencer en esta Serie del Caribe luego de vencer espectacularmente a los de la tierra de Simón Bolívar con pizarra de 3-2.
El marcador pudo ser más abultado si los Leones no hubiesen dejado las bases llenas en el octavo episodio. De todas formas, el Escogido se quedó como el único invicto del certamen con marca de 3-0, mientras que Caracas quedó con marca de 1-2, empatado con Naranjeros de Hermosillo, de México, e Indios de Mayagüez, de Puerto Rico.
La última vez que estos dos equipos se vieron las caras en el Clásico del Caribe fue en la edición de 1990, resultando campeón los dominicanos con marca de 5-1.
Fue un partido lleno de emociones, donde el pitcheo volvió a ser el protagonista con un buen duelo entre José Orteganos, por los Leones del Caracas, y Nerio Rodríguez, por el Escogido.
El pitcheo del equipo dominicano había estado tan efectivo en sus dos previos cotejos, que entró al partido (tercero) de este miércoles, 4 de febrero en el Estadio Nuevo Esparta con promedio de 1.00, con apenas dos carreras permitidas.
Pero los venezolanos pudieron descifrar los envíos de Rodríguez con dos rayitas en el tercer capítulo para así tomar el control temprano, una de las claves del éxito de su rival de turno. Por eso, con sus dos vueltas de ayer, el equipo venezolano ha sido el único capaz de anotarles más de una vuelta a los Leones. Pero eso no fue suficiente para un Escogido que se ha escudado muy bien en su pitcheo abridor y ha usado ofensiva cuando la ha necesitado.
Orteganos cumplió su parte desde el montículo por Caracas, con una salida de cinco entradas y una carrera limpia, antes de ser relevado por Estanca en el sexto
Pero todo se fue por la borda cuando el conjunto dominicano ripostó con dos vueltas par empatar y luego tomar el comando del partido, y de qué manera. Fredy Guzmán hizo lo impensable, se hurtó el plato, una jugada poca veces vista en el béisbol profesional.
La labor con el madero del campocorto dominicano de Grandes Ligas Ramón Santiago fue determinante, luego de ligar dos imparables y remolcar dos vueltas.
Otra vez la defensa del segunda base Pablo Ozuna fue fundamental para mantener la armonía en el cuadro interior del equipo escarlata. También es digno destacar la labor del relevo rojo con Claudio Galvá, José Veras, Julio Mañón y Darío Veras, quienes se combinaron para mantener a rayas al Caracas.
Dominicana se enfrenta este viernes por segunda a vez a los mexicanos Naranjeros de Hermosillo y va en busca del triunfo que por lo menos le asegure un empate para dirimir la corona.